miércoles, 12 de marzo de 2014

TARTA MOUSSE DE TRES CHOCOLATES, SIN HORNO



La Tarta mousse de tres chocolates es un clásico, con una apariencia espectacular, realmente preciosa, y sin complicaciones. Esta receta me la ha pasado mi suegro, de sus cursos de cocina, y sorprende que al ser de chocolate sea tan ligera al paladar.
La receta original incorpora como base un bizcocho crujiente de praliné pero lo he tuneado y preferido hacer una que no necesite cocción y que se conserve crujiente a pesar de la humedad y el peso de la tarta. He optado por un clásico de galleta y mantequilla que ya he utilizado en otras tartas. ¡Y el resultado es realmente bueno!


La podemos conservar en el congelador, entera y bien envuelta en papel film o cortada en porciones listas para engullir en cualquier momento. Y a la hora de presentar la dejaremos unas 3-4 horas en la nevera y la espolvorearemos con cacao en polvo.



Ingredientes para una Tarta mousse de tres chocolates:

Para la base de galleta:
150 g de galletas maría, digestive o similar
70 g de mantequilla derretida

Para la crema inglesa:
500 g de nata líquida para montar
Extracto de vainilla
70 g de azúcar blanco
4 yemas de huevo

Para la capa de chocolate negro:
200 g de la crema inglesa
60 g de chocolate negro al 70%
1 hoja de gelatina
150 g de nata semi-montada

Para la capa de chocolate con leche:
200 g de la crema inglesa
60 g de chocolate con leche
1 hoja de gelatina
150 g de nata semi-montada

Para la capa de chocolate blanco:
200 g de la crema inglesa
60 g de chocolate blanco
1 hoja de gelatina
150 g de nata semi-montada

Trituramos las galletas e incorporamos la mantequilla derretida. Mezclamos bien hasta que ambos ingredientes estén bien integrados. Los ponemos como base de nuestra tarta en el molde, la repartimos bien y chafamos, con el dorso de una cuchara, contra la base para que quede bien apretada.
La reservamos en la nevera o el congelador mientras preparamos el relleno.



Hacemos la crema inglesa. Para ello, hervimos la nata y, en un bol aparte, mezclamos las yemas con el azúcar. Incorporamos la nata caliente a la mezcla de huevos mientras batimos. Agregamos el extracto de vainilla.
Dividiremos la crema en tres partes de unos 200 g cada una que nos servirán para preparar cada una de las tres capas.
Hidratamos las hojas de gelatina, poniéndolas en remojo en agua fría 5 minutos. Mientras, derretimos al baño maría o en el microondas los chocolates en bols separados.
Una vez hidratada la gelatina, la escurrimos y ponemos una hoja por cada parte de 200 g de crema inglesa. Removemos hasta su completa disolución e incorporamos uno de los chocolates por cada parte. Por último, agregamos con mucho cuidado la nata semi-montada que le corresponde a cada una.
Vertemos una primera capa del color que queramos en el molde preparado y lo congelamos bien antes de incorporar la segunda. Y volvemos a congelar antes de acabar la tarta con la tercera capa. A mi me ha gustado hacerlo de manera que quedase la de chocolate blanco encima con la idea de crear contraste con el cacao en polvo.

Tened cuidado a la hora de congelar las diferentes capas y mirad de poner la tarta bien plana en el congelador, sino os saldrán torcidas.  
Ya veréis por las fotos que se me ha ido la mano a la hora de congelar y no ha habido manera de poner la tarta recta en los cajones del congelador. ¡Necesito una nevera más grande! (aunque primero tendré que ampliar la cocina…).

Para que no cuaje el chocolate que está esperando mientras el otro se congela, removeremos el bol de vez en cuando.

Espero que os animeis a probarla, ¡éxito asegurado!

Besos,

Montse.


3 comentarios:

Doris mis cosillas dijo...

Te quedó una tarta muy rica y nutritiva.Besossss y gracias.

Geles dijo...

Qué tarta tan deliciosa, me encanta la textura. besos

maria dijo...

Y solo con una hoja de gelatina cuaja? O hay que comerla congelada?

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